La Masonería ha estado presente en el Huila desde el inicio de la era republicana colombiana. No en vano el Maestro Masón “M.·.M.·.” José Hilario López (1798-1869), 6to Presidente de la Nueva Granada e impulsor de la manumisión de los esclavos, falleció en el valle de Neiva siendo enterrado en Campoalegre como consecuencia de la oposición de los sectores conservadores de la época a que ocupara un sitio en el cementerio de la capital. El M.·.M.·. Reynaldo Matiz (1881-1924) quien fuera uno de los motores del desarrollo social e industrial de Neiva también fue miembro de la Orden y entre sus aportes a la sociedad opita se puede contar el haber instalado la primera planta eléctrica de la región y el apoyo al movimiento sindical.

La historia reciente de la Masonería en el Huila esta representada por la Logia Estrella del Huila No. 31 heredera de quienes en antaño lucharon por el desarrollo del Valle de Neiva y sus poblaciones aledañas. Dicha Logia inició su proceso de formación en 1985 cuando el M.·.M.·. L.C.A. llegó a la ciudad y buscó un Taller al cual unirse para continuar con su labores especulativas. El objetivo principal no pudo ser cumplido pero encontró a los MM.·.MM.·. B.A., L.L., E.A. y A.L.C.. Este grupo se contactó con la Muy Respetable Gran Logia de Colombia con sede en Bogotá para proceder al levantamiento de columnas del Taller actual.

El grupo inicial carecía de los miembros necesarios para sus trabajos. Esta situación fue resuelta con el apoyo de la Respetable Logia Estrella de América No. 29 de Bogotá quienes liderados por el Venerable Maestro “V.·.M.·.” E.A. iniciaron y prepararon esta generación de MM.·.MM.·. huilenses. Entre los primeros llamados estuvieron los MM.·.MM.·. F.T., D.M., F.G., H.A., M.P., L.C., E.G., E.P.  y H.C..

De esta etapa inicial es necesario reiterar el apoyo que brindó la Respetable Logia Estrella de América No. 29, en particular su V.·.M.·., quien facilitó el surgimiento de Estrella del Huila, instruyó a los iniciados y les mostró el camino ritual masónico.

El periodo comprendido entre 1987 y 1991 fue ocupado con la selección de candidatos y la discusión de los temas de actualidad de la época. Como líder pro-tempore fue designado H.A.. Debido a que no existía una Logia formal, las reuniones debían llevarse a cabo en espacios que permitieran un grado mínimo de privacidad. Fue así como entre los primeros salones Masonicos de Neiva, se cuentan los del antiguo Club Social de la ciudad. El producto de estas reuniones era luego expuesto en Bogotá, ciudad a la que los miembros originales viajaban cada quince días y donde eran recibidos por Estrella de América.

El 7 de diciembre de 1992, se llevó a cabo la ceremonia de levantamiento de columnas de la Logia Estrella del Huila No. 31. Esta fue presidida por el Muy Respetable Gran Maestro J.G.L., asistieron miembros de varias Logias de la ciudad de Bogotá, en especial de Estrella de América No. 29, y los múltiples MM.·.MM.·., CComp.·. y AApp.·. que formarían parte de la futura Logia que se fundaba. Consecuencia de la influencia de Estrella de América No. 29, se decidió que el Valle de Neiva ingresaría y practicaría el Rito de York. Como primer V.·.M.·. fue designado el M.·.M.·. F.G. y se eligió una casa en el perímetro del centro de la ciudad, la cual fue adaptada para cumplir como sede. Allí funcionan las dependencias administrativas, sociales y el Templo donde los masones opitas se reúnen semanalmente.

Cumplido el periodo del V.·.M.·. F.G., se procedió a designar un sucesor correspondiéndole dicho honor al M.·.M.·. E.G.. La Logia continuó con su funcionamiento pero los múltiples compromisos profesionales de sus miembros dificultaron el cumplimiento de las obligaciones propias de todo Masón. Ante esta situación, la primera etapa de Estrella del Huila número 31 llegó a su fin en 1995, 10 años después de la primera reunión. Esto no significó el fin de la masonería en el Huila pues algunos continuaron viajando a Bogotá para participar en la ceremonias que allí se adelantaban. Una vez más, Estrella de América No. 29 recibió con los brazos abiertos a los huérfanos.

Este interregno duro hasta 2004. En aquel año el M.·.M.·. P.P.T., un foráneo, se radicó en Neiva y buscó a sus hermanos para reiniciar las labores que habían quedado suspendidas. Con el apoyo de los miembros originales y el beneplácito de la Gran Logia de Colombia se levantaron columnas y se continuó con la labor eterna del Masón. Con el fin de fortalecer la institución, la Logia recibió visitas de MM.·.MM.·. de Bogotá, Caquetá y Girardot.

Los Ex VV.·.MM.·. de esta segunda etapa han sido los MM.·.MM.·. P.P.T., J.C., E.G., C.N., A.A., A.L. y actualmente el M.·.M.·. M.N.. La masonería en el Huila continua creciendo y fortaleciéndose para cumplir con el objetivo de antaño, el mejoramiento personal y de la sociedad.